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Los abuelos de las aves… ¡Los dinosaurios!

¿Te has preguntado de dónde vienen las aves? Aunque no lo puedas creer, de los dinosaurios, desde una gallina hasta una ninfa o un canario tienen descendencia prehistórica.

¿Cómo lo sabemos? Es cierto que si observamos de cerca el comportamiento de un ave, podemos recrear en nuestra mente la película de Jurassic Park. Su caminar, su expresión facial, la forma de mover y usar su pico, son en efecto pequeños dinosaurios, pero esto no basta para confirmar esta teoría.

Durante los años 90, en las universidades de Yale y Rockefeller inició una investigación para buscar el origen de los dinosaurios. En más de 10 años, la investigación comandada por Thomas Sakmar busco coincidencias en los genomas de distintos vertebrados que habitan actualmente la tierra.

El primer paso lógico fue investigar a los reptiles, pero tampoco descartaron a los humanos y las aves. La primera conclusión fue que los cocodrilos eran descendientes de “el arcosaurio”; pero no solo el cocodrilo era nieto de este dinosaurio, también lo eran las aves.

La conclusión sobre las aves como descendientes de los arcosaurios, llevó a estudiar más a fondo a las distintas aves. Concluyendo que tanto aves como dinosaurios comparten muchos elementos en común dentro de su genoma.

¿Qué comparten las aves con los dinosuarios?

Las características más importantes que las aves heredaron de los dinosaurios fueron las alas y sus plumas. Muchas especies de dinosaurios se cubrían con filamentos sumamente finos que podemos concluir que con el tiempo evolucionaron a plumas. En 1997 se encontró el fósil de un presunto “dinosaurio peludo”, las conclusiones derivaron que las plumas en los dinosuarios cumplian dos funciones, en los más pequeños eran una forma de protección y guardar calor, mientras que para los ejemplares de gran tamaño, eran de pura exhibición, muy similar al pavo real.

Las alas son aún un elemento más antiguo, su estructura nos remonta a las primeras etapas de la prehistoria, algunos especímenes presentaban alas combinadas con garras, sin embargo por su anatomía se sugiere que no eran buenos voladores, por lo que la evolución llevó a estas especies a reducir su tamaño para mejorar su vuelo. 

Actualmente el mundo está lleno de aves, que nos recuerdan a los primeros habitantes de la tierra, cuéntanos ¿sigues viendo igual a tu pequeño canario?

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